Cuadernos ecológicos, para regresar a clases

Poner de tu parte para cuidar el planeta es muy sencillo: puedes empezar por hacer compras responsables que impliquen adquirir productos que no impactan negativamente al medioambiente, como utilizar cuadernos de papel ecológico y reciclado. 

Según datos de la American Forest & Paper Association, el antecesor del papel fue el papiro, y se tiene registro de éste en Egipto, aproximadamente desde el año 2400 a.C. Posteriormente, en el 105 d.C. Cai Lun, un oficial de la corte china, crea el papel como lo conocemos: hoja elaborada de pasta de fibra vegetal.

¿CÓMO SE FABRICA?

El papel se elabora mediante la fibra de celulosa que hay en la madera. La pasta de fibras vegetales es molida, blanqueada, diluida en agua, secada y endurecida.

¿CUÁL ES EL PAPEL RECICLADO?

Se obtiene de la recuperación total o parcial de papel de desechos diarios como periódicos, revistas, cartones o retacería de imprenta. Luego lo convierten en pasta de papel y se le adiciona fibra virgen, porque después de cuatro o cinco veces de pasar por este proceso la fibra se destruye; por ese motivo se agregan fibras nuevas para obtener papel de calidad. Actualmente se considera papel reciclado al que tiene al menos 50% de pasta recuperada, asegura la CAPA.

¿POR QUÉ ADQUIRIR CUADERNOS CON PAPEL RECICLADO?

  • Por cada tonelada de papel que se recicla se salvan 17 árboles.
  • Se calcula que al reciclar industrialmente papel disminuye de 40 a 65% la energía que se consumiría en la producción de papel virgen.
  • Dado que la producción de papel representa el 35% de los árboles talados en el mundo, es importante adquirir papel ecológico y reciclado.
  • Gracias a sus métodos ecológicos, tan sólo la empresa Scribe ahorra 22.9 millones de metros cúbicos de agua y 446 millones de kilowatts-hora anualmente.

¿Cómo identificar el papel ecológico?

Debe aparecer la leyenda «Ecológico» en la portada del cuaderno o en el paquete de hojas. Este tipo de papel cumple con los requisitos de materias primas y parámetros de fabricación de bajo impacto ambiental. El material puede o no ser de origen forestal. En caso de que provenga de árboles, tiene que proceder de plantaciones controladas para su posterior reforestación. Y durante el proceso no se ocupan sustancias contaminantes como cloratos o pigmentos, de acuerdo con la información de la Cámara Argentina del Papel y Afines (CAPA).