¡Pon en orden tus finanzas!

Ene 28, 2024 | Finanzas, Negocios

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Para que inicies el año de la mejor manera, te damos diversos tips de educación financiera para principiantes

¿Administras adecuadamente tu dinero? Es febrero y aunque pareciera que ya es tarde para iniciar algún propósito por aquello del inicio de año, cuando se trata de dinero, nunca es tarde. ¿Te daría tranquilidad organizar mejor tu dinero para que puedas llegar sin contratiempos a fin de mes o quincena?, ¿siempre has querido ahorrar, pero no lo logras? Estas son unas sencillas recomendaciones.

1. ¿Para qué ahorrar?

En pocas palabras: el ahorro es para tu tranquilidad. Nos han hecho creer que ahorrar es una obligación, pero no, en realidad es una ventaja.

Ahorra sólo los meses que puedas.

El ahorro puede ser variable, va a depender de los gastos flexibles que identifiques mes con mes en tu tabla de presupuesto.

El ahorro debe servirte para resolver imprevistos y situaciones urgentes, todos esos gastos que, si no se resuelven con dinero ahorrado, se convierten en deudas y dificultan la gestión de tu presupuesto.

2. Haz un presupuesto

No puedes resolver tus conflictos con el dinero si primero no haces un desglose de cómo lo utilizas, básicamente cuánto ganas y cuánto gastas. Lo ideal es que lo hagas por mes, para que tampoco sea una actividad desgastante que termines abandonando.

Haz una tabla comparativa en una hoja de cálculo.

En una columna, detalla cuánto ganas. Si tienes varios ingresos, desglósalos.

En otra columna, detalla tus gastos fijos, todo aquello que sí o sí tienes que pagar: luz, agua, gas, renta, mantenimiento, servicio doméstico, transporte, gasolina, colegiaturas, súper, Internet, teléfono, servicios de streaming, tarjetas de crédito, etcétera.

En una columna más, pon tus gastos flexibles, es decir, los rubros de gastos que son ocasionales como el entretenimiento: salidas al cine, a cenar, a comer; afinación del coche; compra de ropa y zapatos; arreglo personal; etcétera.

Ahora verifica si gastas más de lo que ingresas y cómo lo solventas.

Resuelve, define qué gastos podrías reducir o de plano omitir. Quizá identifiques gastos excesivos o innecesarios. Te sorprenderás al revisar el monto de dinero que podrías ahorrar, pero ese es el siguiente paso.

3. Ahorra

Cierto, quizá no estés acostumbrada(o) y cuando lo has intentado, no ha funcionado. La gran ventaja de esta ocasión es que ahora lo harás con el dinero que juntarás una vez que reduzcas u omitas gastos innecesarios. 

Cuando no has podido ahorrar es porque has forzado el plan, separando dinero sin identificar si podías hacerlo o si ese dinero era vital para tus gastos cotidianos. No es lo mismo ahorrar sin definir cuánto puedes ahorrar que teniendo clara la cantidad que sí es viable.