Estos dos ingredientes, con sus perfiles de sabor únicos y versátiles, se unen para crear una experiencia culinaria extraordinaria. La caña, con su dulzura natural y textura jugosa, se entrelaza con la frescura y la suavidad del puerro, generando una combinación armoniosa que despierta los sentidos y eleva los platos a nuevas alturas gastronómicas. Desde platos muy elaborados hasta preparaciones cotidianas, estos dos ingredientes se convierten en la pareja perfecta para dar vida a una amplia gama de sabores y recetas creativas. 

CAÑA

ORIGEN

Es una planta herbácea perteneciente a la familia de las Poaceae, originaria de la región tropical del sudeste asiático. Se cree que se domesticó por primera vez en Nueva Guinea hace unos 8 mil años. Se extendió a otras partes del mundo, incluyendo India, China y el Mediterráneo. La caña de azúcar fue introducida en América por Cristóbal Colón en el siglo XV.

PARA CONSERVARLA

Una forma común de conservarla es congelarla. Para esto, primero debes lavarla y pelarla. Luego, cortarla en trozos pequeños y colocarla en una bolsa o recipiente hermético. Así, se puede guardar durante varios meses. Otra forma de hacerlo es en jarabe. Debes hervir la caña con agua y jugo de limón. Luego, dejar que la mezcla se enfríe y espese. Este jarabe se puede guardar en el refrigerador durante varias semanas.

Es una buena fuente de energía, ya que es rica en carbohidratos. También contiene pequeñas cantidades de vitaminas y minerales, como la vitamina B1, el potasio y el magnesio.

¿Sabías que…?

La caña de azúcar es la principal fuente de azúcar en el mundo. Con ella se produce azúcar blanca, morena y morena oscura. También se usa para hacer etanol, que es un biocombustible. 

PUERRO

ORIGEN

El puerro es una hortaliza perteneciente a la familia de las amarilidáceas, originaria de las regiones templadas del Mediterráneo y del sudoeste de Asia. Se cree que fue cultivado por primera vez en el Antiguo Egipto hace unos 5 mil años. Desde allí, se extendió a otras partes del mundo, incluyendo Grecia, Roma y la Península Ibérica. El puerro fue introducido en América por los colonizadores españoles en el siglo XVI.

PARA CONSERVARLO

Para guardarlo en el refrigerador, debes lavarlo y cortarle las hojas verdes y la parte inferior. Luego, envolverlo en una hoja de papel húmeda y colocarlo en el cajón de las verduras del refrigerador. Lo puedes conservar durante aproximadamente una semana. Para conservarlo en el congelador, debes lavarlo, cortarlo en trozos pequeños y escaldarlas durante unos segundos en agua hirviendo. Luego, escurre el agua y colócalo en una bolsa o recipiente hermético. Así se puede guardar durante varios meses.

Es una buena fuente de vitaminas y minerales, incluyendo la vitamina K, la vitamina A, el ácido fólico, el potasio y el manganeso. También aporta fibra dietética. 

¿Sabías que…?

Es una hortaliza muy versátil que se puede utilizar en una variedad de platos, incluyendo sopas, estofados, guisos y ensaladas. También se puede usar para sustituir al ajo o a la cebolla en algún platillo.