Indispensables en tu bar

Una cava o un bar en casa, además de ser signo de distinción, son oasis en el desierto para despejar tu mente después del trabajo, reunirte con amigos o disfrutar una velada con un vino especial.

La cava y el bar son dos conceptos diferentes: la primera se refiere a una colección y guarda de vinos, con la temperatura y humedad adecuada que los mantendrá en óptimas condiciones para beberlos; mientras que el bar hace referencia a ese espacio donde se guardan y sirven bebidas y cocteles de diferentes tipos. Uno no excluye al otro, sino que se complementan y crean una gama de sabores y colores que puede calmar la sed de cualquiera.

ERES TU CAVA

Toda cava debe cumplir con requerimientos de temperatura, humedad, oscuridad, aireación natural, ausencia de vibración y una disposición adecuada, pero la selección de los vinos que guardes son un reflejo de ti, de tu experiencia y tus gustos. Puedes leer y escuchar a los expertos, e incluir bebidas pensando en los demás, pero en tu cava deben predominar tus favoritos. Una vez que tengas la variedad de tintos, blancos, rosados o espumosos que conformarán tu cava, clasifícalos en: De consumo frecuente: son los vinos que ya conocemos y tomaremos sin preocuparnos por “si estamos bebiendo un lujo”. Con ellos puedes acompañar tus alimentos o disfrutar algunos bocadillos en una cena informal. Especiales: son los que quieres probar según las recomendaciones de los sommeliers. Es probable que el precio sea mayor, por eso debes tomar en cuenta cuál puede ser su tiempo de vida y características de guarda. Exquisitos: serán los más preciados de tu cava. La recomendación es etiquetarlos con anotaciones para guiarte sobre los años de guarda y cómo debes servirlo, por ejemplo, la temperatura, si necesita ser decantado y las sugerencias de maridaje, para disfrutar mejor su sabor.

ESPÍRITUS EN EL BAR

Para tener un bar completo no necesitas demasiadas botellas, pero sí tener al menos alguna que represente a cada una de las bebidas de alta graduación alcohólica (espirituosas). La elección debes hacerla con base en tu experiencia y en tu presupuesto, pero que no falte vodka, ginebra, ron, tequila, cognac, y whisky. Otros que también son indispensables en tu bar, sobre todo para preparar cocteles, son los licores y mezcladores: granadina, refresco de cola, agua tónica, jugos (naranja, toronja, arándano, tomate); así como los utensilios: vasos, copas, tarros, agitadores, shaker, colador, etcétera.

MALTA ARTESANAL

Nadie puede resistirse a una cerveza, pero si quieres lucirte, ofrece en tu bar maltas artesanales e importadas. Las primeras tienen una fabricación manual en la mayor parte del proceso, sin químicos, con ingredientes diferentes y en menor escala. Así, cada bebida o lote de bebidas puede tener características particulares. Por otro lado, las importadas agregarán un poco de la cultura cervecera de otros países; las mejores exponentes son las tipo london (de origen británico) y kölsch (de Alemania). Por cierto, mientras las ofreces puedes explicar que los cuatro ingredientes para fabricar cerveza (malta, lúpulo, levadura y agua) se definieron hace 500 años en Baviera (Alemania), donde la regla continúa aplicándose.

Te puede interesar Hablemos de cervezas artesanales