CÍRCULO VERDE

Aprende a hacer composta casera

Esos restos de vegetales y frutas en tu cocina pueden ser la fuente de nutrientes que le hace falta a tus plantas, sólo tienes que dejar que la naturaleza transforme esa basura en abono.

Por Abril López

Te sorprenderá saber que en nuestro país cerca del 40% de los desechos en los hogares es de origen orgánico, o sea, que son residuos de las verduras y frutas con las que nos alimentamos. Pero en lugar de tirarlos a la basura, puedes aprovecharlos para generar fertilizante natural con nutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y otros elementos que darán más vida a tu jardín. Para transformar la basura en abono se requiere hacer una composta. En nuestro país hay varias plantas de compostaje, pero también lo puedes hacer en tu hogar instalando una compostera casera. Las más recomendables son las de plástico porque suelen colocarse en balcones o terrazas, no necesitan contacto directo con el suelo, son desmontables, no desprenden malos olores ni atraen roedores.

LA NATURALEZA TRABAJANDO

Las composteras son recipientes de dos a cinco niveles (con orificios al fondo de los cajones intermedios) donde se colocan los desechos, junto con un poco de tierra y algunas lombrices californianas (se consiguen en tiendas de jardinería). La ventaja de tenerlas es que al colocarlas en un lugar ventilado, protegido del sol y mantener húmedo su interior, se genera un ambiente ideal para que las lombrices transformen la basura orgánica en humus y lixiviado, que son fertilizantes naturales. El humus tardará entre dos y seis meses en estar listo, pero el lixiviado (abono líquido) será constante a partir de los primeros 15 días. Utiliza el humus para nutrir la tierra de tus plantas una o dos veces por año, y usa el líquido diluido en agua para fertilizarlas y protegerlas de las plagas cada mes.

Compostero casero de dos niveles

También puedes colocar más niveles para echar los nuevos restos orgánicos, las lombrices subirán adonde está el alimento, y el humus queda en los cajones inferiores. El abono que obtengas puedes dejarlo secar al sol y después almacenarno en bolsas oscuras y resistentes. 

¿QUÉ ECHAR A LA COMPOSTERA?

ESTO SÍ

  • Restos de frutas y verduras crudas
  • Pozos de café
  • Restos de hierba para té o infusiones
  • Hojas secas de tu jardín (menos coníferas ni eucalipto)
  • Cáscara de huevo
  • Papel sin ninguna tinta

ESTO NO

  • Cebolla y ajo
  • Restos de frutas y verduras cocidas
  • Residuos de origen animal
  • Hojas de plantas enfermas
  • Excremento
  • Cereales ni pan
  • Restos con algún tipo de aceite o grasa

Te puede interesar Alimentos que vuelven a crecer